Queridos hermanos y hermanas:

Comenzamos el mes de noviembre celebrando la fiesta de Todos los Santos. En medio de ellos no solo se encuentran figuras santas oficialmente reconocidas por la Iglesia, sino todos los hombres, mujeres y niños cuyas vidas santas son conocidas por Dios. Los honramos por su bondad y una hermosa forma de vida que fue ejemplar para quienes los conocieron.

Todos hemos conocido personas que nos inspiraron. Entre ellos se encuentran nuestros padres, abuelos, hermanas o hermanos, familiares, compañeros de trabajo, amigos y vecinos. Somos quienes somos gracias a ellos.

El lunes es el Día de los Difuntos durante el cual conmemoramos a los que nos han precedido. Si fueron buenos con nosotros, damos gracias al Señor por ellos. Si no lo fueron, deberíamos perdonarlos como lo hace el Señor.

En noviembre rezamos en la Basílica Santuario de Santa María por nuestros seres queridos fallecidos. Mientras los mantenemos cerca de nuestro corazón, que nuestro Dios amoroso y misericordioso les conceda la vida eterna en el cielo.

El martes es el día de las elecciones. No olvide votar. ¡Cada voto cuenta!

Mantente seguro y saludable,
Padre Ryszard