Queridos hermanos y hermanas:

El otoño lleva oficialmente en marcha más de una semana. Es un momento hermoso para observar la naturaleza y alimentar a los pájaros y las ardillas. Espero que cuides de todas las criaturas vivientes de Dios, tanto grandes como pequeñas. Es un maravilloso ejemplo de cómo debemos ser compasivos y empáticos unos con otros.

Hoy celebramos la fiesta de Santa Teresa. En su autobiografía “La historia de un alma” se refirió a sí misma como “La pequeña flor”. Según Santa Teresa de Lisieux, debemos amar a Dios como un niño, con confianza y entrega. Sus palabras pueden servir de lema: “Lo que importa en la vida no son las grandes obras, sino el gran amor”.

Therese, Teresa, Theresa (sin importar cómo se deletree o pronuncie su nombre en todo el mundo) es un nombre tan especial. Si conoces a alguien con ese nombre, di una oración por ella. Ore también a Santa Teresa por sus intercesiones especiales.

Octubre se dedica tradicionalmente como el mes del rosario. Medita en sus misterios.

Con continuas bendiciones,
Padre Ryszard